¿Porqué darle una oportunidad a The Boys?

Seguramente muchos hemos escuchado ese dicho fantástico que reza:

El poder corrompe pero el poder absoluto corrompe absolutamente.

La recién estrenada serie de Amazon Prime, The Boys, nos brinda una mirada entretenida a un mundo donde los superheroes son reales y viven entre nosotros. Sin embargo, la sal y la pimienta del argumento inicial es que ese mundo es mucho más parecido al que en la realidad vivimos todos. Mucho menos heroico, mucho más humano.

Sin analizar los elementos artísticos, la serie logra lo que en su momento logró The Walking Dead. Incluso su título es congruente con este tipo de universos fantásticos, donde los verdaderos protagonistas son los seres humanos comunes y corrientes. Como el título de los muertos caminando (the walking dead en inglés) donde los seres humanos son los verdaderos muertos caminando y no los zombies, the boys (los chicos en español) no trata de los super héroes y sus poderes, sino de la condición humana ante lo extraordinario del elemento fantástico y la reacción de los personajes ante supra conceptos como el poder, la muerte y la fama.

Salvaje en ocasiones, violenta en extremo (es una serie para adultos), la serie no tiene miedo en desnudar lo que pasaría en este mundo en el que los superdotados caminan entre nosotros. En eso, The boys triunfa y nos obliga a vernos reflejados como sociedad en el fanatismo y locura que vivimos actualmente. Con un mordaz humor negro, muy plausible en la actualidad, la serie nos muestra personas (con poderes o sin poderes) corrompidas, lastimadas y dañadas por sus experiencias. No nos eleva hacia lo heroico sino nos degrada al realismo humano en su verdadera condición. Es un gran reality check que hace ver a los personajes de Marvel como cómic y a sus propios personajes como reales. La aspiración que tenemos todos hacia lo divino queda devastada, quasi como en el movimiento renacentista donde Dios se pinta muerto, aquí los heroes son más reales y por ende mucho más entretenidos.

Denle una oportunidad.